Para los Bebés, las sesiones en el domicilio son mas cómodas y cálidas, perciben perfectamente donde están y les ayuda a estar mas relajados, y por otro lado y no menos importante, los papás tienen todo lo necesario a mano para atender al bebé y se evitan engorrosos desplazamientos.
Para pequeños que ya gatean, se sostienen de pie o caminan, la sesión en casa o exteriores es mucho más divertida, tienen espacio para explorar, jugar, correr e interactúan de forma mas espontanea con el fotógrafo. En el estudio suelen verse “intimidados” por lo desconocido, rodeados de focos y atrezzo, y se sienten mas limitados al estar en un lugar mas reducido.